Una bombilla, también conocida como lámpara, es un dispositivo eléctrico que produce luz a través del calentamiento de un filamento o la excitación de gases en su interior. Aquí tienes información sobre diferentes tipos de bombillas: Incandescentes: Contienen un filamento de tungsteno que se calienta al pasar corriente eléctrica. Son menos eficientes en términos energéticos y están siendo gradualmente reemplazadas por tecnologías más eficientes. Fluorescentes: Contienen un gas y un recubrimiento de fósforo. Cuando el gas emite luz ultravioleta, el fósforo convierte esa luz en luz visible. Son más eficientes que las bombillas incandescentes y duran más, pero pueden contener mercurio. LED (Diodo Emisor de Luz): Utilizan diodos semiconductores para producir luz. Son altamente eficientes, duraderos y están disponibles en una variedad de colores y temperaturas de color. Son la opción más popular para la eficiencia energética. Halógenas: Son una variante mejorada de las bombillas incandescentes, utilizando un filamento de tungsteno pero enriquecido con gas halógeno. Son más eficientes y proporcionan una luz de alta calidad. Lámparas de Descarga de Gas: Incluyen lámparas de vapor de sodio, vapor de mercurio y lámparas de halogenuros metálicos. Son comunes en aplicaciones de iluminación pública y comercial. Lámparas de Filamento de Carbono: Un tipo antiguo de bombilla que utiliza un filamento de carbono. Aunque son menos eficientes, tienen un atractivo estético vintage. Bombillas Inteligentes: Son bombillas que se pueden controlar mediante tecnología inteligente, como Wi-Fi o Bluetooth. Permiten ajustar el color, la intensidad y, en algunos casos, programar horarios de encendido y apagado. Bombillas de Bajo Consumo: Incluyen bombillas compactas fluorescentes (CFL) y bombillas LED, diseñadas para consumir menos energía y tener una vida útil más larga. Cuando elijas una bombilla, es importante considerar factores como la cantidad de luz que necesitas (medida en lúmenes), el tipo de luz (cálida, fría o neutra), la eficiencia energética y la compatibilidad con los accesorios existentes. Además, ten en cuenta la temperatura de color, medida en Kelvin, que afecta el tono de la luz.